Sierra de Gredos, Bejar, Peña de Francia

 

De nuevo en ruta…

Esta vez se trata de una escapada de unos días con nuestros amigos Gema y Esteban, con los que hemos disfrutado de una preciosa ruta que comenzando en Toledo y  Ávila, nos ha llevado atravesando la Sierra de Gredos  hasta llegar a la monumental Ciudad Rodrigo. De allí nos dirigimos a la Peña de Francia pasando por La Alberca hasta llegar a Hervás, desde donde ruteamos la Sierra de Béjar hacia Toledo, donde dimos por finalizada nuestra escapada motera.
¿Por dónde empezamos esta genial escapadita? Pues unos ricos churritos con chocolate en la misma “Puerta de Bisagra” de Toledo nos dieron fuerza para comenzar esta preciosa ruta con unos buenos amigos que comparten algo más que la afición por las motos… Son igual igual de “andorreros” que nosotros jejeje.
Pues eso, que desayunamos y nos dirigimos hacia la preciosa Ciudad de Avila, todo ello mediante una bonita ruta atravesando San Martín de Valdeiglesias, Navaluenga, Serranillos, San Esteban del Valle, y subiendo el Puerto del Pico cogimos la N502 hasta llegar a Avila.

Como zonas recomendables y que nos llamaron especialmente la atención, la zona de San Esteban del Valle-Cuevas del Valle y el Puerto del Pico que nos hicieron disfrutar como niños de una ruta apta para todos los públicos.

    Nuestros compañeros se llevaron la mejor parte del reportaje jeje 

Subiendo el Puerto el Pico dirección Avila

Llegamos a Avila ya anocheciendo y nos alojamos en el Hotel Palacio de los Velada. Se trata de un antiguo Palacio Rehabilitado, en el que destaca su situación céntrica en la ciudad y un precioso salón comedor acristalado donde disfrutamos de un completo desayuno antes de salir de ruta al día siguiente.
                                                               
                                                                                      Llegada a la monumental y espectacular Avila

Hotel Palacio de los Velada (Avila)

  
Dimos un paseo por Avila, cenamos nuestro “merecido chuletón de la tierra” y tras unas risas y copas nos despedimos del día que había sido intenso motorísticamente hablando jiji.
Al día siguiente, nos levantamos “con ganas de más”. Hoy tocaba una ruta completa en la que no faltarían las sierras ni las curvas. Creo que hicimos aproximadamente 11.254.545,40 curvas a lo largo del día y de la tarde… Salimos de Avila hacia Ciudad Rodrigo, disfrutando de la Sierra de Gredos, más árida de lo que nos esperábamos. La verdad es que tenemos un recuerdo más bonito de la Béjar, a la que llegamos pasando por Piedrahita-Santibáñez de la Sierra. Los últimos kilómetros hasta Ciudad Rodrigo fueron preciosos por una carretera con un firme excepcional, curvas anchas, de esas que hacen disfrutar a nuestros pilotos, y toda ella protegida por un boscoso paisaje a ambos lados  que unido al soledado día que nos hizo quedó como un recuerdo imborrable en la memoria de estos viajeros incansables…
                                                               Curvenado el Parque Natural de Batuecas y la Sierra de Francia, llegando a la Alberca (Salamanca)
     Ciudad Rodrigo preciosaaaaaa
 
Dimos un paseo por la preciosa Ciudad Rodrigo, disfrutando de su plaza en la que empezamos tomando unas tapas y terminamos con “café, copa y puro…”
No teníamos ganas de salir de allí. Estábamos relajadamente charlando y disfrutando de lo lindo. Pero el día pasaba y aún quedaba mucha ruta hasta llegar a Hervás a dormir.
Para bajar semejantes manjares, dimos un paseo y disfrutamos del bonito Parador de Ciudad Rodrigo.
Ya teníamos el siguiente alojamiento en Hervás, ya que en caso contrario, nos hubiésemos alojado en el Parador, ya que era de verdad bonito bonito… aunque la verdad es que el alojamiento elegido en Hervás nos dejó muy muy buen sabor de boca también…

Visitando el Parador de Ciudad Rodrigo

La tarde se nos echaba encima y aún teníamos toda la Peña de Francia por recorrer y el Parque Natural de las Batuecas. Inicimos de nuevo la ruta y disfrutamos de un precioso paseo motero por una zona preciosa para  terminar el día.
        
El Parque Natural de las Batuecas es escantador. Nos dejó sin palabras, la verdad. Te encuentras arropado por una preciosa zona con curvas y bosques que además nos pilló anocheciendo y nos encantó. Paramos un ratito en el encantador pueblo de La Alberca.
          
                   La Alberca (Salamanca) Precioso pueblecito donde disfrutamos de algo más que unas cervezas….
Parece un “pueblo de cuento” todo empedrado, decorado con flores, con una preciosa plaza. Disfrutamos de un paseo, tomamos un refrigerio y ya de vuelta nos tocó traernos un recuerdo del lugar…
 Cómo no iba Jaime a cargar con los embutidos típicos de La Alberca !!!! Y porque no teníamos más espacio en la moto, que si no hubiese sido capaz de enganchar un Jamón de Guijuelo para casa… en fin… qué malo es conocerse…
De nuevo reemprendimos la ruta hasta el encantador pueblo de Hervás, donde nos alojamos en la Hospedería Valle del Ambroz. Es un precioso alojamiento todo en piedra y con un curioso suelo en cristal que transparenta la piedra de la solera que hay bajo el mismo. Nos gustó muchísimo !!!!!
                                                         Hospedería Valle del Ambroz (Hervás)

Detalle del suelo empedrado y acristalado  de la Hospedería Valle del Ambroz donde nos alojamos en Hervás

En cuanto a Hervás, hicimos una visita nocturna, no tanto culturalmente hablando, ya que fue de copeo y risas ya que la escapada iba tocando a su fin. Al día siguiente, tras el desayuno y antes de volver para casa dimos un paseo visitando la bonita población del Valle de Ambroz con su famoso barrio judío y  sus típicas tejitas en las paredes de las viviendas en lugar de en los tejados, jiji… Curioso y original a la vez.
No pudimos visitar el Famoso Museo de la Moto por falta de tiempo, lo que nos deja las puertas abiertas para una segunda visita en otra ocasión.
Tras dejar Hervás volvimos dirección Toledo atravesando la preciosa Sierra de Béjar. No era la época del almendro en flor y aún así nos pareció espectacular. Hay que volver por allí… bien seguro …

 

                                                                      Ruteando la Sierra de Béjar

Toledo fue la despedida de estos días disfrutados a tope. Unos gin-tonic en el Parador con vistas a la Magestuosa Ciudad nos hicieron despedirnos de nuestros amigos y poner el fin a esa rutita preciosa.

En general, un genial viaje realizado con excelente compañía en el que pudimos disfrutar de la moto, de la ciudad y de las preciosas rutas. Totalmente recomendable !!!!

Para finalizar os regalamos una simpática foto que muestra el buen ambiente que disfrutamos esos días. Nos vemos !!!!

Y recordad … NO VIAJÉIS MAÑANA SI PODÉIS VIAJAR HOY…. 

                                                                             Los cuatro Magníficos … (en La Alberca (Salamanca))

 

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