KOYASAN: LA JOYA SAGRADA DE JAPON

BIENVENIDOS a este POST!!!

 

 

Así lo presentamos porque Koyasan fue para nosotros la “GRAN SORPRESA DEL VIAJE”; un lugar que dudamos hasta el final si visitar o no, debido a que no es de los típicos que se suelen incluir en una primera ruta por el país y porque llevábamos el itinerario bastante ajustado pero que “algo”, por otra parte nos decía que debíamos regalarle un par de días. Y así lo hicimos. Tras nuestros días en Kyoto (tenéis toda la información de nuestra experiencia en este LINK) nos dirigimos a la penúltima parada del viaje. Si queréis ver el detalle de todo el itinerario por Japón, transportes, alojamientos, recomendaciones,… podeís hacerlo en nuestro post JAPON: GUIA DE VIAJE.

 

 

Después de la vuelta y si tuviésemos que realizar la ruta de nuevo, os aseguramos que Koyasan ocuparía el primer lugar de la lista, imperdible totalmente su estancia, y que le dedicaríamos al menos un día más para disfrutalo como se merece. Os venís con nosotros a conocer este pedacito de “PAZ” en el mundo??

 

 

El pequeño pueblo de Koyasan, en la región de Wakayama se encuentra a unos 80 km al sur de Osaka. Allí, hace 1200 años, un monje (Kukai), estableció el centro político y religioso del budismo Shingon. Desde entonces es un punto neurálgico de templos budistas donde se respira una paz absoluta, nada más bajar del bus…

 

 

En Koyasan se ubica también el cementerio Ojunoin, el mayor de todo Japón y en cuyo templo principal se encuentran los restos fúnebres de Kukai, llamado tras su muerte Kōbō-Daishi.

 

Para llegar a Koyasan, hicimos una parada intermedia en OSAKA, donde dejamos nuestro equipaje en el hotel Hillarys, donde nos alojaríamos dos días después (nos lo guardaron en consigna sin problema y sin coste alguno) y desde allí nos dirigimos a Koyasan. En breve tendréis el último post de nuestra ruta por Japón, con nuestra experiencia de un día y medio en Osaka.

 

Para llegar a Koyasan desde Osaka la mejor opción es comprar el   “Koyasan World Heritage Ticket”. Se trata de un ticket combinado de tren (desde Osaka Namba hasta Gokurakubashi con la vuelta para el mismo día o al día siguiente) que incluye también el Cable Car hasta la estación de Koyasan y Buses por el pueblecito durante un período consecutivo de 2 días.

 

 

También se incluye un descuento del 20% en algunas de las tiendas y entradas a templos. El paquete incorpora unos mapas de todo el área de Koyasan con información práctica. Se puede comprar tanto en las estaciones de Namba como en Shin-imamiya (si llegáis a Koyasan desde Kyoto).

 

El precio del paquete depende del tipo de pase: el Regular y el Limited Express, con la única diferencia del tipo de tren elegido. El primero cuesta 2.860¥ y el segundo 3.400¥.

 

En cuanto a tiempo de traslado calculad unas 2-2,30 horas desde Osaka, que se os pasarán volando ya que el entorno es realmente idílico (intentad sentaros en la parte derecha del tren en dirección a Koyasan, donde disfrutaréis de las mejores vistas)

 

 

Una vez en de la estación del funicular os encontraréis con la parada de bus que tiene 2 líneas que van al centro de Koyasan, dependiendo del alojamiento que tengáis elegido.

 

 

En  Koyasan lo más auténtico es elegir un Shukubo japonés como alojamiento. Se trata de unos templos budistas, antiguos pero restaurados donde viven los monjes y que se utilizan como alojamientos donde disfrutaréis de una experiencia singular e inolvidable.

 

 

Nosotros elegimos el SHUKUBO EKO-IN. Precioso templo budista con 1.000 años de historia que ofrece alojamiento de estilo japonés, en un jardín espectacular.

 

El establecimiento proporciona acceso gratuito a ceremonias budistas por la mañana, así como al Ritual del Fuego Homa y a las sesiones de meditación.

 

 

Eko-In se sitúa a 10 minutos a pie del templo de Kongobu-ji y de otros edificios budistas históricos. El acceso al cementerio Okunoin se hace desde el mismo Ekoin. En el establecimiento se puede disfrutar de sesiones de meditación en grupo, así como escribir textos budistas con pincel y tinta sobre pergaminos en las habitaciones.

 

 

También es posible hacer senderismo en los pintorescos alrededores del Koya-san Eko-in.

 

 

Nosotros disfrutamos de todas las experiencias que nos ofreció Eko-In (excepto la ruta de senderimos, por falta de tiempo) y podemos decir que fue uno de los mejores recuerdos que traemos del viaje!

 

 

En Koyasan os recomendamos pasear por la calle Odawara, que es la principal que corta el pueblo, llena de pequeñas tiendecitas y un montón de templos para visitar.

 

 

 

 

En cuanto a los templos, nuestras recomendaciones, por orden de visitas (de oeste a este, para que terminéis por la tarde-noche en el cementerio Okunoin son:

 

  • Puerta Daimon

Os recomendamos comenzar la visita de Koyasan por aquí, ya que se encuentra ubicada en el extremo occidental del pueblo. Se trata de la principal puerta de Koyasan construida en el año 1705 y con una altura de 22 metros que alberga en sus laterales dos enormes estatuas de los guardianes de Koyasan, que datan del periodo Edo.

 

 

  • Complejo Danjo Garan

 

Completo de templos en un entorno espectacular, rodeado de un precioso bosque de pinos, donde destaca el pabellón principal (Kondo), el templo de retratos (Miedo)  y la gran pagoda  Kompon Daito, de talla cuadrangular, un solo nivel y un brillante color bermellón que le hace destacar sobre el resto.

 

 

 

No os lo perdáis ya que el complejo Danjo Garan está considerado Patrimonio de la Humanidad.

 

  • Templo Kongobuji (Templo de la Montaña del Diamante)

 

Se trata del templo más importante de Koyasan y también Patrimonio de la Humanidad. Construido en el año 1593 dC fue reconstruido en el año 1861. Aunque no pudimos disfrutar de él, ya que estaba cerrado ese día, disfrutamos de su precioso “jardín de piedra” (Banryutei), que ocupa una extensión de 2340 metros,  lo que le otorga el título de ser el jardín de piedra más grande de Japón. En este tipo de jardines japoneses, nada se deja al azar. Cada piedra está colocada por algún motivo y representando algo. En el caso del jardín del Kongobuji destaca su manto de arena blanca de la que sobresalen 140 piedras de granito de distinto tamaño que representan dos dragones protectores de Koyasan volando entre nubes.

 

 

Desde Kongobuji os recomendamos que visitéis el Okuno-In, famoso cementerio japonés. Si hacéis la ruta en el orden que os hemos puesto, llegaréis sobre la media tarde, ya que el paseo que lo une con Kongobuji está repleto de tiendecitas de comida típica, artesanía tradicional y otros pequeños templitos con encanto que disfrutaréis a su paso.

 

 

A lo largo de este paseo os recomendamos también disfrutar de algún MASAGA SHIATSU. Se trata del auténtico masaje por acupresión  típico japonés y os encontraréis bastantes casas locales donde los realizan. Nosotros disfrutamos de uno y aunque las presiones del masaje son fuertes el resultado final es realmente relajante: Otra experiencia única que os traeréis de recuerdo de Japón.

 

 

 

 

 

  • OKUNO-IN:

Para nosotros el “TOP” más “TOP” junto con la experiencia en el Shukubo Eko-In que vivimos en Koyasan. Os recomendamos visitarlo tanto de día como de noche. En nuestro caso, de noche, contratamos la visita guiada que ofrece “AWESOME TOURS”, y que os recomendamos muchísimo, ya que aparte del recorrido misterioso y místico nocturno os contarán un montón de curiosidades e información acerca del emblemático cementerio que no olvidaréis (recordad que la visita es en inglés) y que podéis contratarlo desde su web https://awesome-tours.jp

 

 

El Tour comienza en el mismo templo EKO-IN donde estábamos alojados sobre las 7.00 de la tarde (confirmad horarios en su web) y tiene una duración de 1.5 horas. Para nosotros fue otro de los momentazos del viaje que os recomendamos vivir!

 

 

Okunoin es el templo donde Kobo Daishi (Kukai), fundador del budismo Shingon y uno de los más venerados en la historia religiosa del Japón, descansa en eterna meditación. Es considerado uno de los lugares más sagrados en el Japón.

 

 

Okunoin está rodeado por el cementerio más grande de Japón (que tiene su mismo nombre) con un recorrido de unos 2 kms. Personas de todo el Japón, que desean ser enterrados cerca de Kobo Daishi se encuentran allí, incluídos los antiguos señores feudales, políticos y otras personalidades destacadas. La línea de sus tumbas flanquean el camino a Okunoin a través del bosque.

 

 

Ichi-no-Hashi (el primer puente) es la entrada principal a este venerado lugar. Después de cruzar el primer puente, hay un paseo de adoquines de 2 kilómetros que lleva al mausoleo de Kobo Daishi. A lo largo de este camino están cientos de de cedros y más de 200.000 lápidas.

 

De camino al Tó-ró-do (Templo de las Linternas) está el puente Minyo-no-hashi. Los fieles recogen agua del río y la vierten por encima de las cercanas estatuas Jizó como ofrenda a los difuntos. Hay unas placas de madera grabadas junto al río en memoria a los niños abortados y las personas que murieron ahogados. Entre el puente y el Tó-ró-do hay un pequeño edificio de madera del tamaño de una cabina de teléfonos grande que contiene el Miroku-ishi.  Está prohibido fotografiar el Templo de las Linternas, ya que son ofrendas muy personales y cuyo respeto está por encima del resto, pero os aseguramos que el lugar es magestuoso, idílico!

 

Si lo visitáis por la noche os recomendamos llevar linternas, ya que aunque todo el recinto está delicadamente iluminado, en algunas zonas (escalones,…) lo agradeceréis.

 

Para nosotros la visita a Okunoin y al finalizar el tour los rezos nocturnos sobre el templo de Kobo Daishi en silencio absoluto, bajo una neblina que generaba un ambiente tan místico en el lugar… lo dicho… algo Mágico! No se puede explicar con palabras, lo siento…

 

 

Y así finalizó nuestra visita del primer día a Koyasan. Tras la visita a Ekonoin volvimos a nuestro futón ya que al día siguiente nos esperaba otra experiencia inolvidable…

 

 

A las 6.30 de la mañana comienzan los rezos matutinos budistas. Los ofrecen los mismos monjes en el templo y tienen una duración de media hora. Es realmente impresionante cómo, sin entender nada del idioma, únicamente con el silencio, el sonido lento de la oración, el olor a esa mezcla de incienso y madera… crea un ambiente idílico. Si podéis, y aunque no os guste madrugar (como a nosotros), intentad disfrutar de ese momento (ya dormiréis en el vuelo de vuelta,jeje)

 

 

Tras el rezo, en EKO-IN se celebra diariamente, que es el RITUAL DEL FUEGO. En una especie de recogida capilla acuden fieles y viajeros como nosotros, donde se comparten unas tablitas de madera con el el nombre de las personas por las que pedimos escrito y el motivo de la petición, que se entregan a los monjes antes de la Ceremonia. En medio de unos rezos, con el sonido del DONG de fondo, se van quemando las tablitas, lo que genera un fuego enorme, alrededor del cual muestran sus respetos, oraciones,… Otro momentazo budista que no os debéis perder en este lugar único del planeta llamado Koyasan.

 

Y hasta aquí nuestra experiencia… Dimos un paseo, compramos unos recuerdos y de nuevo nos dirigimos hacia Osaka donde comenzaba la última y diferente parte del viaje. Pasábamos de lo más pacífico y relajante a lo más gamberro, iluminado y divertido. Este tipo de mezclas es lo que enriquece tanto los viajes… Nos encanta!

 

 

Os venís con nosotros a Osaka?? Vamosssssssssssss

 

 

www.jaimeykristravels.com

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